Archive for noviembre, 2011


Leave.

Las lágrimas escurrían por sus ojos de forma incontrolable. Los sollozos entremezclados con palabras quebradas acallaban los pensamientos. Era incapaz de asimilar que la había dejado. Sola.
Los médicos le daban el pésame, argumentando que habían hecho todo lo posible por salvarle la vida. Brazos, ahora desconocidos, la rodeaban continuamente tratando, de algún modo, reconfortarla. Pero no había nada. Sólo un gran vacío en su pecho.
Él se había ido, y ya no volvería. No la esperaría sentado en el sofá y la recibiría con una cálido abrazo y un apasionado beso. No se reiría de ella cuando se sonrojase por algún estúpido comentario. No más él. Ya no, nunca más.
-Por favor no me dejes-. Tras ese susurro ahogado, cayó al frío suelo. Miles de personas rodeándola expulsando palabras que no comprendía. Y nada más. Sólo oscuridad.

Fly.

-Melanie, ¿otra vez perdida en el mundo de nunca jamás?- El tono juguetón de Mathew hizo que se le erizasen los vellos de la nuca.
Melanie suspiró, y giró parcialmente su rostro para dedicarle una frágil sonrisa a su compañero.
-Ojalá los sueños se hicieran realidad.- Las palabras fluyeron entre sus labios, y una vez que la última escapó de ellos, volvió a su posición inicial, recostada sobre el tronco del frondoso árbol.
Mathew se acercó a ella. Dejó el rastro de su propio aroma impregnado en el aire, y se sentó junto a Mel. Estiró las piernas en la verde hierba, y observó atentamente a esa delicada mujer.
-¿No es precioso?- Susurró Melanie.
Él giró su rostro al frente y observó ese hermoso paraje.
-Sí.-Su rostro se enmarcó por una tenue sonrisa.- Lo es.
-Desearía poder alzarme y emprender el vuelo. Uno que me llevase a sitios inimaginables y que jamás olvidaría.- Melanie miró soñadoramente el cielo y volvió a suspirar. Calladamente, murmuró- ojalá fuese una libre ave.